Podría empezar contándote los miles de beneficios que obtendrías a nivel de salud y rendimiento si entrenaras la estabilidad y equilibrio, pero prefiero que lo puedas averiguar tu mismo/a respondiendo a las siguiente preguntas:

  1. ¿Podrías atarte los cordones de tu zapato izquierdo flexionando lo suficiente y sin que tu pie derecho toque el suelo?
  2. ¿Podrías sentarte en la silla solo con un pie apoyado en el suelo?
  3. ¿Podrías beber agua con tu mano no dominante con solo un pie apoyado en el suelo sin mojarte?
  4. ¿Cómo de mucho te incomoda llevar solamente una bolsa de la compra bastante cargada?
  5. ¿Serías capaz de lavarte los dientes solo apoyando un pie?

Estas acciones que son aparentemente sencillas podrían determinar si nuestro equilibrio es bueno, decente o…ya sabes😅.

El equilibrio y la estabilidad es uno de los fundamentos que deberíamos trabajar diariamente. Más que si somos capaces de levantar más o menos peso en determinado ejercicio. El objetivo de todo, es mejorar la salud y la funcionalidad de nuestro propio cuerpo, optimizando cada gesto al máximo para sacarle el mejor rendimiento posible.

Por lo tanto, ya sabes. Si quieres algunas ideas para añadir en tu día a día, ahí te dejo algunas ideas que aplico en atletas de running pero que son aplicables a cualquier modalidad.

Haz clic aquí para mostrar contenido de YouTube.
Learn more in YouTube’s privacy policy (opens in a new tab).

Haz clic aquí para mostrar contenido de YouTube.
Learn more in YouTube’s privacy policy (opens in a new tab).

Haz clic aquí para mostrar contenido de YouTube.
Learn more in YouTube’s privacy policy (opens in a new tab).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *