El calentamiento es una de las partes del entrenamiento que más infravalorada está. Calentar no es “perder el tiempo”. Pero…¿cómo de importante es calentar?
Depende… como siempre.

Si hablamos de un calentamiento antes de salir a correr, estaríamos hablando de una parte del entrenamiento que puede ser incluida en la parte “importante” del entrenamiento. Me explico. Si en la sesión de hoy tengo que correr 8 km, podría incluir unos 2km o algo menos como calentamiento previo al trabajo importante de series o de más velocidad. Pero ya estaría formando parte del entrenamiento “en general”. Aquí como calentamiento real, tendríamos los ejercicios balísticos, donde se trabaja la movilidad especialmente de caderas.

En cambio, en un entrenamiento de fuerza, el calentamiento debe ser tanto general, como específico, dependiendo del nivel en el que te encuentres. Si eres una personas que entrena por salud, y no trabajas con grandes cantidades de pesos, por norma general, un calentamiento general incluye un poco de movilidad, algo de trabajo de activación muscular (haciendo especial hincapié en el grupo muscular que se trabajará) y si trabajas con pesos ya más elevados, algunas series de aproximación.
Las series de aproximación son las series previas a las de trabajo real con el peso de entrenamiento. Un caso práctico. Si yo quiero trabajar el ejercicio de sentadilla con un peso de entrenamiento de 120kg, mis series de aproximación, después de haber trabajado la movilidad, será de unas 4-5 repeticiones con 80-90kg con 3-4 series. Y después ya empezaría “mi sesión de entrenamiento” en cuanto a este ejercicio.

Estas series nos ayudan al aumento de fuerza, ya que nos permiten aumentar el volumen de trabajo por grupo muscular con pesos que relativamente controlamos aparentemente “fácil”.
Por lo tanto, me gustaría que te quedaras que el calentamiento SI IMPORTA de una forma u otra.

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